LOS
"ISMOS" EN EL SIGLO XX
El simbolismo, El cubismo, El fauvismo, El art
nouveau o modernismo,
El expresionismo,
El futurismo,
El dadaismo,
El surrealismo.
El Simbolismo.
En el
ámbito de las artes plásticas, el siglo XIX titubea entre la seducción de lo real
y la atracción de lo espiritual. La primera tendencia culmina con el impresionismo;
la segunda con el simbolismo.
Este movimiento, de origen nórdico, revela inquietudes místicas y ejerce una
influencia limitada. Inicialmente, el símbolo adquiere importancia en Inglaterra
y en Alemania.
Desde
principios de siglo, W. Blake y,
después de él, los prerrafaelitas
interpretan el cristianismo de manera hermética. El alemán C. D.
Friedrich y los "nazarenos"
no tardan en desarrollar intereses similares; pero son los franceses quienes
finalmente reciben la etiqueta de "simbolistas".
El
símbolo alcanza sólo esporádicamente la arquitectura, en la figura de Gaudi, y la escultura. Se
manifiesta más bien en la pintura, donde
combina aspectos ideológicos y metodológicos.
Cubismo.
Pablo Ruiz Picasso nace en Malaga en 1881 y muere en el sur de
Francia en 1973.
Hijo pródigo de un maestro de dibujo, empieza a experimentar a temprana
edad y permanece toda su vida un artista versátil que pasa fácilmente del
dibujo clásico a la novedad.
En su larga carrera, Picasso produce muchos trabajos
variados, pasa del periodo azúl al periodo rosa antes de proponer el cubismo y
no es indiferente al simbolismo. Sus producciones incluyen pintura, escultura,
decoración teatral, cerámica... Probablemente su obra más conocida sea "Guernica".
Independientemente de sus demás
logros es por el cubismo que más se menciona a Picasso. El cubismo aparece como un desarrollo a partir de las
búsquedas de Cézanne sobre la
forma, del reconocimiento del valor del arte africano y de las posibilidades
que ofrece para renovar el arte occidental. El cubismo pronto se divide en
"Cubismo Analítico",
"Cubismo Sintético"
y finalmente "Cubismo Órfico".
Fauvismo.
Este
movimiento continúa los esfuerzos de búsqueda de Van Gogh y Gauguin.
El movimiento obtiene su nombre de un crítico quien viendo una estatua clásica
en medio de cuadros llenos de color se exclama: "se parece a Daniel en la
fosa de las fieras"(en francés: "les fauves").
El líder
del grupo es Henri Matisse (1869-1954).
Lo que más le interesa es la simplificación y el efecto decorativo. Logra ambos
olvidando la tercera dimensión, entrelazando partes de diferentes planos en uno
solo y usando violentos contrastes de color.
Un buen
ejemplo de su arte es "La desserte".
Ahí, la
mesa y la pared, con una decoración común rojo y azul parecen encontrarse en el
mismo plano.
El "Art Nouveau".
A partir de los años 189.., el "Art Nouveau" rompe con el pasado
para interpretar el momento y el lugar y cambia de nombre en cada país, de
"Modernisme" en
Cataluña a "Secessión"
en Austría. Admite las influencias del arte
japonés y del grabado inglés y, por su carácter decorativo se difunde gracias a
la prensa.
Se manifiesta como un arte
refinado, estrechamente relacionado con los objetos cotidianos que permiten el
buen vivir y con la arquitectura.
Hereda del simbolismo el gusto por referencias
abstractas e ideales. Maneja formas vegetales, animales y humanas sensuales con
líneas que se estiran en largas y voluptuosas curvas. Utiliza materiales
novedosos que abaratan las obras.
Expresionismo.
El
Expresionismo, semánticamente hablando, parece ser un antónimo del
impresionismo. No es exactamente eso, aunque los expresionistas no muestran el
lado alegre de la vida como los impresionistas lo habían hecho.
El
movimiento aparece en la primera década del siglo gracias a los descubrimiento
y a las audacias de los "post-impresionistas", especialmente Gauguin y Van Gogh. Experimenta con sorprendentes combinaciones de colores y
sus líneas caricaturescas, tratando, como lo hicieron aquellos, de expresar lo
que sienten, en particular en este caso su angustia frente a la vida.
Aun que
algunos nombres prestigiosos se asocian a la arquitectura expresionista durante
gran parte del siglo, especialmente en Alemania, el movimiento es más evidente
en la escultura y en la pintura.
Hans Poeltzig construye el teatro de Salzburgo y posteriormente,
Mies Van der Rohe proyecta
rascacielos que pretenden ser expresivos.
Los escultores estrellas son los alemanes Ernst Barlach y Kate
Kollwitz. "Tenga piedad", la escultura de madera de Barlach invita a la piedad por su
extrema simplificación y el simbolismo de las manos abiertas.
Los pintores expresionistas
más conocidos son probablemente Edward
Munch (1863-1944), noruego, y Oskar Kokoshka (1886-1980),
austriaco.
El Futurismo.
El
Futurismo se desarrolla en Italia mientras el cubismo aparece en Francia y entra
en efervescencia con la cercanía de la primera guerra mundial. Un grupo de
poetas Italianos, Marinetti en
su cabeza, emite la idea que Italia debe mostrar un nuevo dinamismo, adaptarse
al progreso y mirar hacia el futuro aún si para ello se tiene que destruir los
recuerdos del pasado.
En el ámbito de las artes plásticas, tres artistas
materializan las ideas expresadas: el pintor Giacomo Balla, el escultor Umberto
Boccioni y el arquitecto Sant'Elia.
Balla prefigura la abstracción y recoge una impresión de
luz y velocidad con su "Velocidad abstracta. El coche ha pasado".
Boccioni sostiene la misma idea con "Formas únicas de continuidad en el
espacio", pero la escultura conserva la silueta general, aunque
deformada, de un hombre caminando. Lo más interesante de esta obra se da en la
síntesis temporal del movimiento. En efecto, parece que se representan en la
estatua varias etapas de una secuencia de movimientos.
La "Citta Nuova" de Sant'Elia muestra edificios altos,
delgados, de líneas verticales precisas y desprovistas de adornos. Los
elevadores se encuentran a fuera y los espacios externos carecen de vegetación.
El Dadaismo.
El
Dadaismo surge con los destroces de la primera guerra mundial. Defiende una
actitud negativa hacia todo lo que produce la civilización bélica que
contemplan los artistas del grupo "Dada".
Dada es la negación de la
trascendencia. La palabra dada, en francés pertenece al registro linguístico
infantil y significa "caballo" pero para los artistas quienes
frecuentan el café "Voltaire" en Zürich entre 1915 y 1922, dada es
cualquier cosa.
La
creación se pierde a favor del azar y de la elección. Son presentados como
obras Dada: un orinal comprado en tienda que Marcel Deschamps petende hacer pasar por una "Fuente",
collages azarosos de Arp y los
"Merz", collages aleatorios de objetos que Kurt Schwitters introduce hasta en la arquitectura.
El Surrealismo.
El
Surrealismo surge efimeramente con el Bosco, pero es en 1924 con el
escritor francés André Breton y su manifiesto surrealista que se vuelve
movimiento.
Breton pretende asociar la espontaneidad
de expresión que habían promovido los dadaistas con la misteriosa mecánica de
los sueños y del inconsciente que Freud ha descubierto.
Grandes
surrealistas son Magritte, Dali y Ernst .
De Magritte
es particularmente interesante "El placer".
En esta
obra, una niña vestida con refinados encajes muerde un pájaro todavía lleno de
plumas, manchando su ropa.
Además
del contraste entre la inocencia tradicionalmente asociada con el concepto de
niñez, y lo horripilante de la acción se observa otro entre la elegancia de la
ropa y la crudeza de la actitud.
Esta obra
parece recordar e invertir la situación del "Jardin de las Delicias"
del Bosco. Ahí, el diablo tiene cabeza de pájaro y traga a los humanos
uno tras otro.*
Dalí muestra los objetos más comunes
bajo formas inesperadas (relojes blandos), asocia formas definidas y otras
imprecisas, juega con la ambigüedad de formas que pueden pertenecer a la vez a
objetos distintos (copa de frutas)...
A Ernst le interesa la
locura y logra fama con el escándalo de la cervecería Winter en Colonia en
1920. Ahí, en su periodo Dada expone obras rechazadas en la sala trasera de un
urinario y propone al público los medios de destruirlas.
Ernst es el autor del primer cuadro
surrealista: "El Elefante Célebes". El elefante es más bien un
conjunto de objetos organizados para dar la impresión que se ve a un elefante
desde atrás: algo que puede ser una caldera forma el cuerpo, se adivinan las
defensas a la izquierda. Un tubo retorcido forma una cola enorme terminado con
algo que parece cabeza de res. En la esquina derecha, un tronco de mujer. El sentido
del cuadro queda incierto.







